Casa EconomíaASOBAN presentó el balance de la banca y sus perspectivas para el 2026

ASOBAN presentó el balance de la banca y sus perspectivas para el 2026

por Staff AM

Análisis del sector bancario a octubre de 2025

El sector bancario ha experimentado una evolución positiva, aunque con ciertos desafíos, a lo largo del último año. Un análisis de los principales indicadores que explican la dinámica actual del sistema financiero, denota la relevancia del sector bancario para impulsar la expansión crediticia y así aportar al crecimiento económico, además de su rol en la protección del ahorro, la inversión y la promoción de la inclusión financiera.

Crecimiento de la cartera crediticia

La cartera del sistema bancario a octubre de 2025 alcanzó los 29.973 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 3,6%. Este crecimiento se traduce en un aumento de 1.031 millones de dólares en términos absolutos, pero se observa que el ritmo de expansión ha desacelerado respecto a años anteriores, con expectativas de que el cierre de 2025 mantenga una tasa de crecimiento similar. Este comportamiento denota un contexto económico más moderado, en el cual los bancos, aunque siguen expandiendo su cartera, enfrentan una ralentización en el dinamismo crediticio.

  • Dinámicas diferenciadas por tipo de crédito

El crédito empresarial continúa siendo el más dinámico, con un aumento del 12,6% en términos interanuales (octubre a octubre). Este crecimiento está estrechamente relacionado con la modificación del tope de tasa de interés en el sector regulado para este tipo de crédito, lo que ha favorecido a su mayor colocación, con impacto en el dinamismo empresarial.

Por su parte, los créditos pyme y de consumo registraron un dinamismo más moderado, con tasas de crecimiento interanual del 4,0% y 3,5%, respectivamente. El dinamismo del crédito pyme también refleja el efecto del aumento de las tasas de interés reguladas para este segmento, ya que en el mismo periodo de 2024 su dinamismo fue sólo del 2,1%. En suma, el ajuste de tasas de interés para los créditos productivos de los segmentos empresarial y mediana empresa, que se materializó a través del Decreto Supremo 5403 de 23 de mayo de 2025, han derivado en mayores colocaciones a través de las nuevas tasas de interés que reflejan de mejor manera el riesgo real de las operaciones, además de internalizar parcialmente el efecto de la inflación por la que atraviesa la economía. 

No obstante, las operaciones de crédito hipotecario registraron un retroceso del 2,4% en el último año. De manera puntual, la cartera hipotecaria de vivienda social continuó contrayéndose (-4,4%). Este comportamiento está vinculado con las tasas de interés fijas para este tipo de operaciones, que oscilan entre 5,5% y 6,5%, y que no cubren el riesgo inherente a operaciones de largo plazo como son las de vivienda, más aún dadas las limitaciones de fondeo adecuado para este tipo de créditos. Empero, el crédito de vivienda de interés social sigue siendo crucial en la reducción del déficit habitacional, por lo que es esencial que se fortalezcan los esfuerzos de colaboración público-privada para retomar su dinamismo bajo condiciones adecuadas.

  • Crecimiento por sectores económicos

El análisis por sectores económicos revela que la industria es el principal motor del crecimiento de la cartera, aportando el 60% del total, seguida por el comercio y el sector agropecuario. La construcción, por su parte, si bien se mantiene entre los sectores más representativos de la cartera de créditos, no ha registrado crecimiento, hecho que se vincula directamente con la contracción que registran los créditos hipotecarios.

Morosidad y calidad de la cartera

La cartera en mora a octubre alcanzó los 911 millones de dólares, lo que implica una disminución del 7,9% respecto al mismo periodo del año anterior. Este comportamiento ha contribuido a que el índice de mora se ubique en 3,0%. A su vez, la cartera vigente reprogramada también ha disminuido en un 5,0%, situándose en 3.787 millones de dólares, volumen que representa el 13% del total de la cartera de créditos del sistema bancario y que refleja el apoyo brindado por el sector, caso por caso, a las operaciones que han enfrentado dificultades para dar cumplimiento a las obligaciones adquiridas. Estos cambios positivos dan cuenta de que las medidas de alcance general únicamente atentan contra la estabilidad del sistema de intermediación financiera, afectando la destacada cultura de pago alcanzada por el prestatario en Bolivia.

  • Cobertura y previsiones

La relación entre previsiones y mora se mantuvo en un nivel saludable de 1,8 veces, lo que refleja una adecuada cobertura frente a la cartera en mora. En el marco de las medidas prudenciales, se espera que los bancos continúen ajustando sus previsiones para mitigar el riesgo asociado con sectores vulnerables, especialmente en el contexto de inflación e indicadores macroeconómicos que aún no muestran cambios importantes.

Depósitos

Los depósitos alcanzaron los 31.751 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 3,2% (997 millones de dólares). Al interior, los depósitos en cajas de ahorro mostraron un incremento destacado del 12,0%, lo que refleja una mayor confianza de los ahorristas. En contraste, los depósitos a la vista experimentaron una caída del 5,3%, lo que puede ser indicativo de un cambio en el comportamiento de los clientes hacia productos más rentables, aunque menos líquidos. Los Depósitos a Plazo Fijo (DPF) mostraron un aumento moderado del 1,3% (194 millones de dólares). A pesar de que los DPF registraron aumento, es más bajo al registrado hace un año y denota el menor flujo proveniente de la Gestora Pública de la Seguridad de Largo Plazo hacia el sistema bancario, elemento esencial para la colocación de operaciones a largo plazo.

Fortaleza patrimonial y rentabilidad

En cuanto al patrimonio bancario, este alcanzó los 3.409 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 12,2%. Este incremento es un indicador positivo de la solidez del sector y su capacidad para dar continuidad a la expansión crediticia que favorece al crecimiento económico del país.

Por su parte, las utilidades del sector se situaron en 365 millones de dólares, con un crecimiento del 42,6%. Como resultado, los bancos múltiples registraron un ROE (Rentabilidad sobre patrimonio) del 13,6%, superior a la de similar periodo de 2024 en 2,9 puntos porcentuales. 

Inclusión Financiera

En cuanto a algunos indicadores de inclusión financiera, el número de prestatarios alcanzó los 1,56 millones, aunque se observó una disminución de algo más de 12.000 prestatarios en el último año. Esta caída se observó tanto en los bancos múltiples (57% de la caída) como en las pymes (43%). La caída en el número de prestatarios, sumada al aumento de la cartera derivó en un aumento del crédito promedio que superó los 19.200 dólares.

En términos de cuentas de depósito, el número superó los 16 millones, lo que implica un aumento de más de 1,5 millones de cuentas en el último año. Asimismo, los PAF (Puntos de Atención Financiera) crecieron considerablemente, alcanzando los 11.959, lo que significa que el 98% de los municipios del país cuentan ahora con cobertura de servicios financieros físicos.

Estos avances son significativos en términos de acceso al sistema financiero, aunque los mayores impactos en la inclusión financiera, particularmente en materia de uso se ha registrado en servicios asociados a la banca digital. En efecto, a octubre de 2025 las transferencias electrónicas interbancarias alcanzaron a 68.333 millones de dólares, registrando un crecimiento del 22,6%; en tanto, en número de transferencias su crecimiento continuó siendo exponencial, superando los 340 millones; es decir, 127,1% por encima del número registrado en los primeros diez meses de 2024.

Al interior de los importantes avances en materia de uso de transferencias electrónicas, sobresale el uso de QR Simple que en octubre de 2025 representó el 89,0% del total; es decir, de cada 10 transferencias electrónicas que se realizan, 9 son a través del QR Simple. De estas transferencias por QR Simple el 51,2% se realiza por montos menores a Bs 50, dando cuenta de su impacto en las transacciones de bajo valor y en consecuencia su aporte a la inclusión financiera en el país.

También te puede gustar