Sofía, 1 de enero de 2026. — Bulgaria dio la bienvenida al nuevo año convirtiéndose en el vigésimo primer miembro de la eurozona, al adoptar oficialmente el euro como moneda y dejar atrás el lev búlgaro, en vigor desde finales del siglo XIX.
Miles de personas desafiaron las bajas temperaturas en la plaza frente al Banco Nacional de Bulgaria, donde se proyectaron imágenes de las nuevas monedas europeas y se lanzaron fuegos artificiales. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, celebró el ingreso: “Doy una cálida bienvenida a Bulgaria a la familia del euro”.La transición prevé un período de circulación dual durante enero —ambas monedas serán aceptadas—, mientras que desde el 1 de febrero el euro será la única de curso legal.
Los precios deberán exhibirse en ambas divisas hasta agosto de 2026, y los ciudadanos podrán cambiar leves por euros gratuitamente en bancos y oficinas de correos hasta junio. Sin embargo, el hito histórico llega en medio de una profunda polarización social y una grave crisis política.
Encuestas recientes indican que hasta el 49% de los búlgaros se oponía al cambio, con temores generalizados a un encarecimiento de la vida por redondeos al alza. Aunque el BCE estima un impacto inflacionario mínimo (0,2-0,4%), los precios de los alimentos subieron un 5% interanual en noviembre de 2025, el doble del promedio de la eurozona.
Comerciantes y consumidores denuncian alzas anticipadas en productos básicos.
Partidos nacionalistas como Vazrazhdane lideraron protestas masivas durante 2025, denunciando pérdida de soberanía y exigiendo un referéndum que el Parlamento rechazó. La adopción coincide con una inestabilidad política sin precedentes: protestas anticorrupción derrocaron al gobierno en diciembre, dejando al país sin presupuesto aprobado para 2026 y abocado a su octava elección legislativa en cinco años.
En el miembro más pobre de la UE, con salarios medios en torno a los 1.250 euros, muchos ven el euro como una amenaza adicional al costo de vida, pese a las promesas de mayor estabilidad económica y atracción de inversiones.
Foto: Cortesía euronews.com

