Bolivia, Paraguay y Uruguay acordaron este lunes relanzar el mecanismo de integración URUPABOL, vigente desde 1963, con una agenda renovada orientada a responder a los desafíos actuales de la región. Como parte de esta nueva etapa, Bolivia asumirá durante un año la Secretaría Pro Tempore del bloque y tendrá la misión de coordinar las acciones para fortalecer la conectividad, el comercio y las inversiones entre los tres países.
El acuerdo fue suscrito por los cancilleres de Bolivia, Fernando Aramayo; de Paraguay, Rubén Ramírez; y de Uruguay, Mario Lubetkin, quienes coincidieron en impulsar una integración regional basada en la cooperación, la complementariedad y la generación de oportunidades para sus ciudadanos.
La nueva hoja de ruta establece como prioridad la consolidación de la hidrovía Paraguay–Paraná, considerada una infraestructura estratégica para mejorar la conexión logística y facilitar el comercio entre los países del Cono Sur.
Además, el plan de trabajo contempla el fortalecimiento de la integración logística y portuaria, el desarrollo de infraestructura y transporte multimodal, el impulso a la conectividad aérea, la facilitación de la movilidad humana, una mayor cooperación consular, el desarrollo social de las comunidades vinculadas al corredor fluvial y la reactivación de URUPABOL como un espacio de articulación con el sector privado para promover inversiones y ampliar el intercambio comercial.
«Los desafíos mundiales actuales exigen mecanismos capaces de generar resultados concretos mediante cadenas logísticas más eficientes, una mayor conectividad, mejores condiciones para la inversión y una integración que contribuya al crecimiento económico y al bienestar de los ciudadanos», afirmó el canciller boliviano Fernando Aramayo.
En su calidad de Secretaría Pro Tempore, Bolivia será responsable de coordinar el plan de acción anual, hacer seguimiento a los compromisos asumidos por los tres países y convocar a la próxima reunión del bloque.
La hidrovía, una vía estratégica para Bolivia y la región
De acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la hidrovía Paraguay–Paraná es un sistema fluvial conformado por los ríos Paraguay y Paraná, cuya pendiente natural permite la navegación sin necesidad de esclusas.
El corredor se extiende desde el puerto de Cáceres, en Brasil, hasta el puerto de Nueva Palmira, en Uruguay, recorriendo aproximadamente 3.440 kilómetros y atravesando territorios de Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay. Su área de influencia alcanza 1,75 millones de kilómetros cuadrados y beneficia a cerca de 17 millones de habitantes.
Impulsado desde hace más de tres décadas por los cinco países, este proyecto es considerado uno de los principales ejes de integración regional al ofrecer una alternativa competitiva para el transporte de mercancías, con menores costos logísticos, menor consumo de combustible y un impacto ambiental inferior al del transporte terrestre y aéreo.
Según datos del IBCE, durante 2025 el movimiento de carga por la hidrovía alcanzó 840.368 toneladas, de las cuales 726.407 toneladas correspondieron a exportaciones, generando un movimiento económico de 388 millones de dólares.
Entre los principales productos que Bolivia exporta mediante esta ruta se encuentran la soya y sus derivados, minerales de hierro, urea y yeso natural. En tanto, entre enero y abril de 2026 ya se movilizaron 153.728 toneladas, equivalentes a 55 millones de dólares.
El sector exportador mantiene la expectativa de que la hidrovía Paraguay–Paraná evolucione hacia un verdadero Corredor Fluvial de Integración, capaz de fortalecer la competitividad regional y ampliar las oportunidades comerciales para Bolivia y los demás países que integran este sistema.

