La transformación digital dejó de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica del sector agropecuario. Bajo esa premisa nació AgroTECH Bolivia 2026, un foro internacional que busca reunir a productores, empresas, academia, organismos multilaterales y autoridades para construir una hoja de ruta que impulse la agricultura digital, la innovación y la sostenibilidad como pilares del desarrollo productivo del país.
El encuentro se realizará los días 28 y 29 de julio en el salón Guaraní de Fexpocruz, en Santa Cruz, y aspira a consolidarse como el principal espacio de innovación agropecuaria de Bolivia, integrando soluciones tecnológicas capaces de responder a los desafíos de productividad, competitividad, cambio climático y seguridad alimentaria.
El foro cuenta con el respaldo estratégico de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la Fundación Ayuda en Acción, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, además del apoyo financiero y técnico del Banco Mundial, el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), FONPLATA y la cooperación alemana GIZ.
Durante el lanzamiento oficial, el presidente de la CAO, Klaus Frerking, destacó que la articulación entre productores, sector privado, Estado y cooperación internacional demuestra que es posible construir iniciativas de alto impacto cuando existe una visión compartida.
Para el dirigente, la tecnología dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición indispensable del desarrollo agropecuario.
«La tecnología ya no es una opción para los agropecuarios, sino una herramienta indispensable para producir más y mejor, optimizar recursos, reducir costos y responder a las exigencias de los mercados mundiales», afirmó Frerking.
Asimismo, sostuvo que Bolivia tiene condiciones para acelerar la incorporación de agricultura de precisión, automatización, inteligencia artificial y biotecnología, tecnologías que marcarán el futuro de la producción de alimentos.
Innovación con impacto social
La directora de programas de Ayuda en Acción, Alejandra Villafuerte, señaló que la digitalización solo tendrá verdadero valor si contribuye a mejorar la vida de las personas y ampliar las oportunidades en el área rural.
Explicó que AgroTECH Bolivia busca convertir las ideas en proyectos concretos mediante una plataforma de colaboración donde mujeres, jóvenes y pequeños productores puedan acceder a herramientas tecnológicas que aumenten su productividad, optimicen el tiempo de trabajo y reduzcan el impacto ambiental de sus actividades.
Villafuerte también planteó la necesidad de debatir políticas públicas que faciliten el acceso a la innovación, promuevan créditos productivos especializados y fortalezcan a quienes sostienen la producción de alimentos en el país.
Una agenda para insertar a Bolivia en la agricultura digital
Desde el IICA, su representante en Bolivia, Federico Ganduglia, calificó el encuentro como el primer gran foro internacional dedicado a la agricultura digital que se desarrolla en el país y advirtió que el mundo enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia: producir más alimentos utilizando menos recursos y enfrentando los efectos del cambio climático.
«El futuro de la agricultura ya llegó y viene en tren bala; tenemos que aprovechar las oportunidades de la digitalización», sostuvo.
Más allá de las conferencias, el foro contempla una jornada de trabajo colaborativo prevista para el 29 de julio, donde empresas AgTech, universidades, banca multilateral, organismos de cooperación y entidades públicas elaborarán una agenda nacional para fortalecer el ecosistema de innovación agropecuaria y consolidar emprendimientos tecnológicos desarrollados en Bolivia.
Tecnología para todos los productores
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, ratificó el respaldo del Gobierno al desarrollo tecnológico del sector productivo, enfatizando que la innovación debe beneficiar por igual a pequeños, medianos y grandes productores, así como a cadenas productivas que van desde la soya y la ganadería hasta la quinua, los camélidos y la vitivinicultura.
La autoridad también destacó la importancia de acercar el talento de los jóvenes innovadores urbanos a las necesidades del campo para generar soluciones con impacto directo en la producción nacional.
«El compromiso es apoyar y no entorpecer. Eso es clave para que los diversos sectores productivos den pasos agigantados. El mundo demanda alimentos y Bolivia debe tener las condiciones por fin para atender esas necesidades y mitigar el hambre mundial.»
La organización extendió una invitación a productores, empresarios, investigadores, universidades y centros tecnológicos para participar en las dos jornadas, que buscan sentar las bases de una estrategia nacional de agricultura digital y posicionar a Bolivia dentro de la nueva economía agroalimentaria impulsada por la innovación.

