Casa Agroindustria“EL AGRO BOLIVIANO FRENTE AL CLIMA Y EL LABERINTO FINANCIERO, ¿QUIÉN PAGARÁ LA CUENTA?”

“EL AGRO BOLIVIANO FRENTE AL CLIMA Y EL LABERINTO FINANCIERO, ¿QUIÉN PAGARÁ LA CUENTA?”

por José Antonio Arenas

Entre el clima hostil y la banca rígida, el campo busca oxigenarse con nuevas reglas de juego y tecnología financiera para evitar el colapso económico.

La producción de alimentos en Bolivia se convirtió en una carrera de obstáculos durante este 2025. El agricultor no solo mira al cielo con temor a los efectos del clima, sino que también vigila con angustia sus finanzas.  La combinación de factores climáticos adversos, que retrasaron la producción y elevaron costos, junto a la escasez de divisas y combustibles vivida este año, ha creado una «tormenta perfecta». Este escenario no solo amenaza el comercio exterior, sino que pone en jaque la seguridad alimentaria boliviana.

El gobierno nacional y la cooperación internacional, promovieron mediante programas de inversión más de Bs 1.700 millones y $us 351 millones respectivamente entre 2022 y 2025; en prácticas diversas, medidas de mitigación y adaptación en búsqueda de duplicar los rendimientos a través de cultivos más resistentes y sistemas de riego eficientes. Sin embargo, dichas acciones no paliaron el encarecimiento de insumos y operaciones para los agricultores.

RADIOGRAFIA DEL ENDEUDAMIENTO AGRICOLA BOLIVIANO

Según los datos provenientes de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) -el principal emisor de créditos agrícolas-, a diciembre de 2025. Santa Cruz concentra el primer lugar en la cartera productiva nacional, le sigue La Paz y Cochabamba, siendo el eje troncal el que aglutina la mayor participación a través de programas como SIBOLIVIA

Infografía: Elaboración Propia.

Mas allá de las cifras, los agricultores bolivianos enfrentaron múltiples barreras para obtener créditos y fondos productivos. Luis Soria, emprendedor agricultor del norte integrado de Santa Cruz, relató las dificultades que vivió para cumplir con los requisitos que las entidades solicitan para acceder a los recursos. Por lo que tuvo que recurrir a la informalidad de préstamos fuera de la banca para iniciar en el sector.

“Con la cantidad de requisitos que se deben cumplir, como tiempos de antigüedad, tipos de documentación y otros más, se hace muy difícil poder estar apoyado por algún banco o entidad que respalde a los que queremos emprender en el campo de nuestro país”, señaló Soria.

Una situación similar enfrentan los ganaderos. Sin embargo, ¿cuáles son hoy los principales obstáculos que limitan el acceso de los productores a financiamientos específicos para el sector agropecuario? En entrevistas con los máximos representantes del sector en Santa Cruz, estos coincidieron en una serie de factores transversales que dificultan el acceso a fondos y créditos.

EL CUELLO DE BOTELLA ES LA TIERRA COMO GARANTIA

Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), señaló la urgencia para permitir la conversión voluntaria de la pequeña propiedad en mediana. Asimismo, con la propiedad comunitaria en individual y que la verificación de la Función Económica y Social (FES) sea realizada cada 10 años.

Fotografía: Cortesía CAO 2025.

«La seguridad jurídica sobre el derecho de la propiedad de la tierra, podrá darnos las garantías para poder acceder a los créditos», manifestó Abraham Nogales, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO).  

Al respecto, el economista Darío Monasterio, concordó en que la regulación de la normativa sobre el derecho propietario de la tierra es fundamental para acceder al sistema crediticio.

“Mientras el derecho propietario no esté claro, el estado boliviano debe incentivar y facilitar el acceso al mercado financiero. Los bancos tienen sus limitaciones como el bajo plazo de los créditos para el sector agropecuario y el alto riesgo de reversión de las tierras, por ejemplo. Entonces el sector agroindustrial, el estado y la banca deben trabajar en conjunto sobre la normativa para resolver el problema del derecho de la propiedad agrícola en toda Bolivia”, aseguró Monasterio.

Walter Ruiz, presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (FEGASACRUZ), manifestó tener una alta expectativa en que la banca trabaje mucho más acorde con el sistema ganadero, cuyo sector es pilar fundamental de la agroindustria nacional.

BRECHAS ESTRUCTURALES Y SU EFECTO DOMINÓ

Este año a pesar de avances en programas del BDP y ASFI, acceder a créditos productivos agrícolas y fondos verdes, se convirtió en un laberinto agravado por la crisis económica derivada de la escasez de divisas y combustibles.

Juan Fernando Subirana, economista y analista, detectó durante este 2025, desde la perspectiva comercial del sector agroindustrial, como los efectos climáticos no solo causan perjuicios nacionales sino que también se concatenan con el comercio exterior; esto debido a los compromisos que los productores bolivianos tienen con sus proveedores o importadores y viceversa.

“Cuando los efectos climáticos afectan a los productores, estos repercuten incluso en sus proveedores que muchas veces se financian para suministrar y abastecer de herramientas, equipos e insumos al sector, Es decir este asunto no solo queda en Bolivia, sino que muchas veces es un problema que terminamos exportando, con deudas que quedan también con el comercio exterior”, sostuvo Subirana.

Para el economista, las casas importadoras también se ven afectadas en la medida que el clima sea un problema para los agricultores, ya que el financiamiento para estas empresas ha sido muy escaso, mas aun cuando el acceso a créditos internacionales desde 2023, se restringió drásticamente por la crisis económica interna y obstáculos políticos, lo que impactó también en los proyectos agrícolas.

Infografía: Elaboración Propia.

Pero el problema no solo impacta en el sector formal y tradicional de la producción también se extiende a las poblaciones alejadas de la sociedad civil organizada.

Madelyn Guzmán, integrante del Consejo Regional Chiman Moseten en el departamento del Beni, aseguró que, para las comunidades indígenas, es prácticamente imposible que los bancos lleguen a las poblaciones más distantes, tanto por las condiciones geográficas como por la demanda de servicios financieros, por lo que acuden a otras formas de ingresos económicos que no son precisamente a través de la agricultura familiar.

“Vivimos muy lejos de las principales ciudades, para poder tener dinero en efectivo o depositar en un banco, viajamos muchas horas y ni hablar de pedir préstamos porque, en nuestras condiciones los bancos necesitan las garantías que nosotros como comunidades indígenas no podemos presentar”, afirmó Guzmán.

¿ES LA INNOVACIÓN EL SALVAVIDAS AL FINANCIAMIENTO TRADICIONAL DEL AGRO?

La ASFI, en junio de 2025, impulsó medidas regulatorias como la Circular 810/2024, que modifica el Reglamento para Operaciones de Crédito Agropecuario, el cual incorpora límites de financiamiento garantizado y criterios de riesgo climático para mitigar la mora. En diciembre, el estado nacional con el D.S. 5503, se eliminaron los «Certificados de Abastecimiento Interno y Precio Justo» para productos clave como maíz, sorgo, azúcar y carne. Es así que actualmente el gobierno redujo la burocracia para exportar. Entonces, ¿Qué más falta por hacer?

Saulo Mostajo, economista y gerente de riesgo integral del Banco Ganadero plantea profundizar en la formalidad del sector para que los productores se incorporen aún más en el mercado de capitales con claridad financiera, además de realizar ajustes en el código de comercio y el código tributario. “En el camino hacia la recuperación y el bienestar económico de la población, debemos enfocarnos en producir, consumir e invertir en nuestro país”, enfatiza Mostajo.

Infografía: Elaboración Propia.

Darío Monasterio, propone la institucionalización del sector agroindustrial, lo cual es trascendental para que toda normativa sobre el derecho propietario sea clara. El economista sostiene que a través de una entidad terciaria entre el estado y el sector privado, los productores así como la banca tendrán la seguridad jurídica necesaria para acceder al financiamiento con sostenibilidad económica. Además recomienda la incorporación de la biotecnología para la optimización de los rendimientos en los cultivos que precisamente son los que traen la mayor cantidad de divisas extranjeras al país.

Por otra parte, Juan Fernando Subirana dobla la apuesta hacia el lado de la tecnología financiera y sugiere empezar a mirar a la «tokenización de la producción agrícola», ya que es una innovación real en el sector agropecuario, la misma que está basada en tecnología blockchain. En la región, proyectos en Brasil, México y Perú ya usan estos sistemas para trazabilidad y financiamiento de café, arroz o ganado.

Mientras que Argentina y Bolivia ya cuentan con un precedente en el sector ganadero. Esta tokenización representa una alternativa innovadora y descentralizada; y ya es considerada por expertos internacionales como «el futuro del agro» por su potencial para modernizar el sector, aunque aún enfrenta desafíos regulatorios y de adopción masiva.

Las soluciones existen, las propuestas están en la mesa y los principales actores están listos para trabajar en ellas. El agro boliviano precisa urgentemente de una reingeniería financiera para que la cuenta no la termine pagando la seguridad alimentaria del país.

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