La 6ta. Feria Forestal Chiquitania cerró con más de $us 3,5 millones en intenciones de negocio, un crecimiento del 25% frente a 2025 y nuevas oportunidades relacionadas con créditos de carbono y servicios ecosistémicos.
La industria forestal volvió a mostrar señales de recuperación y capacidad para generar negocios. La 6ta. Feria Forestal Chiquitania concluyó este domingo en Concepción, Santa Cruz, con más de $us 3,5 millones en intenciones de negocio, superando en 25% los $us 2,8 millones registrados durante la edición de 2025.
El resultado convierte al encuentro en algo más que una vitrina para empresas, productores y comunidades. Durante tres días, más de 3.000 visitantes participaron de una agenda que reunió a actores de la cadena forestal, instituciones, empresas, comunidades y artesanos, en un escenario marcado por la búsqueda de nuevas inversiones y mercados.
Uno de los principales motores de esta actividad fue el Encuentro Social de Negocios de la Industria Forestal, que concretó 195 citas presenciales y virtuales entre 26 representantes de empresas, comunidades e instituciones de Bolivia, Brasil, Argentina y Paraguay.
Las conversaciones comerciales estuvieron enfocadas principalmente en productos semielaborados, además de oportunidades vinculadas con la certificación de servicios ecosistémicos. Las intenciones de negocio generadas durante el encuentro tienen un horizonte de concreción de hasta nueve meses.
El dato refleja una mayor articulación entre la producción forestal y potenciales mercados, pero también pone sobre la mesa uno de los principales desafíos para el sector: generar condiciones que permitan transformar el potencial de los bosques en inversiones sostenibles y negocios de largo plazo.
¿Qué falta para que los créditos de carbono despeguen en Bolivia?
La regulación de los créditos de carbono y los servicios ecosistémicos se convirtió en uno de los temas centrales de la feria.
El sector espera la normativa que prepara el Viceministerio de Medio Ambiente, Cambio Climático, Gestión y Desarrollo Forestal y Biodiversidad, considerada clave para brindar seguridad jurídica e impulsar nuevos proyectos relacionados con la conservación, manejo sostenible de los bosques y generación de servicios ecosistémicos.
El tema también estuvo presente en el III Simposio Forestal, organizado por el Consejo de Certificación Forestal Voluntaria (CFV/FSC Bolivia), donde se expusieron experiencias que ya lograron acceder a mercados internacionales.
Entre los casos presentados estuvieron las iniciativas de Exomad Green, el proyecto comunitario desarrollado en Charagua junto a la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) y la Certificación FSC en la UCPN Tucabaca, impulsada por la Gobernación de Santa Cruz.
Estos casos muestran el potencial que existe para vincular conservación, certificación y acceso a mercados, mientras el sector aguarda un marco regulatorio que permita ampliar este tipo de iniciativas.
La inversión privada también entra en la conversación
La participación del gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco Dalence, marcó otro momento relevante de la sexta edición, al convertirse en el primer gobernador en ejercicio en participar de la inauguración de la Feria Forestal Chiquitania.
Durante el acto, Velasco planteó la necesidad de generar condiciones que favorezcan la inversión privada en los bosques, en momentos en que el sector busca recuperar dinamismo y ampliar sus oportunidades comerciales.
El alcalde de Concepción, Mauricio Viera, destacó por su parte el impacto que tiene la actividad forestal sobre la economía del municipio.
Desde el sector empresarial, Diego Justiniano, vicepresidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), resumió la posición de la industria al señalar que se trata de un sector relevante para la economía nacional.
“Somos un sector importante que contribuye a la economía y que va a sacar al país adelante”.
La inauguración también contó con autoridades locales y nacionales, entre ellas representantes de la Autoridad de Fiscalización y Control de Bosques y Tierra (ABT), la Subgobernación de la Provincia Ñuflo de Chávez y el Concejo Municipal de Concepción.
El bosque también mostró su lado artesanal y competitivo
La actividad forestal no estuvo representada únicamente por negocios e inversiones.
La feria incluyó el Reto Maderero, una competencia de corte de precisión con motosierra que puso a prueba la destreza de trabajadores del sector.
También se desarrolló el concurso al Mejor Tallador, donde cuatro artesanos, entre ellos una mujer, transformaron troncas en piezas artísticas mediante trabajo manual.
La participación femenina y la diversidad de habilidades permitieron mostrar otra dimensión de la cadena forestal, vinculada al conocimiento, la creatividad y el aprovechamiento de la madera.
Con más de $us 3,5 millones en intenciones de negocio, un crecimiento del 25% respecto a 2025 y una agenda que incorporó mercados internacionales, certificación forestal, créditos de carbono e inversión privada, la sexta Feria Forestal Chiquitania dejó un mensaje concreto: el sector busca volver a convertir el potencial de los bosques en actividad económica, pero ahora con nuevas oportunidades ligadas a sostenibilidad y servicios ecosistémicos.

