La FEPSC entregó recursos a la Fundación Niño Feliz, que atiende a niños y jóvenes de escasos recursos con programas de educación y alimentación. Los fondos recaudados en la cena benéfica también permitirán concretar próximamente donaciones para niños con cáncer del Hospital Oncológico.
La solidaridad empresarial busca ir más allá de una contribución puntual. La Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC) canalizó los recursos recaudados mediante la cena benéfica “Empresarios de Corazón” hacia la Fundación Niño Feliz, con el objetivo de respaldar el trabajo que realiza en favor de niños y jóvenes de escasos recursos.
La donación permitirá fortalecer la labor de una institución que brinda educación y alimentación, al tiempo que forma parte de una iniciativa que proyecta nuevas acciones sociales. Entre ellas está la realización de próximas donaciones destinadas a niños con cáncer del Hospital Oncológico.
Para la FEPSC, el alcance de esta iniciativa está relacionado con el papel que puede asumir el sector privado frente a las necesidades sociales. A través de sus programas de responsabilidad social empresarial (RSE), la organización busca articular al empresariado con instituciones que trabajan directamente con comunidades y sectores que requieren apoyo.
“Desde la FEPSC creemos que el liderazgo empresarial también implica asumir un compromiso con nuestra sociedad y, especialmente, con nuestros niños. Empresarios de Corazón nos permite unir voluntades y demostrar que, cuando el sector privado trabaja con instituciones que conocen y atienden las necesidades de nuestra niñez, podemos generar un impacto real y contribuir a transformar vidas”, destacó Carlos Krutzfeldt, presidente de la FEPSC.
El respaldo también fue valorado por el padre Lucas Casaert, fundador y director de la Fundación Niño Feliz, quien destacó la importancia de contar con aliados que permitan ampliar el impacto de la institución.
“Agradecemos profundamente a la FEPSC y a todos los empresarios que hacen posible este apoyo. Cada aporte se convierte en una oportunidad para seguir acompañando a niños y jóvenes, brindándoles acceso a salud, educación y alimentación, y ayudándoles a construir un futuro con mayores oportunidades”, manifestó Casaert.
Una iniciativa que busca movilizar al sector privado
Más que una cena benéfica, “Empresarios de Corazón” plantea un mecanismo para movilizar recursos y voluntades del sector privado hacia causas sociales. La iniciativa busca fortalecer alianzas con organizaciones que trabajan de manera directa por el bienestar y el futuro de la niñez.
Con la entrega de estos fondos, la FEPSC reafirma que la responsabilidad social empresarial puede traducirse en acciones concretas y alianzas sostenidas con instituciones que conocen de cerca las necesidades de la población.
El siguiente paso será ampliar ese impacto mediante nuevas donaciones, incluida la prevista para los niños con cáncer del Hospital Oncológico.
La clave del mensaje no está solo en cuánto se donó, sino en cómo una iniciativa empresarial puede convertirse en una cadena de apoyo que llegue a educación, alimentación, salud y nuevas oportunidades para la niñez.

