La Gobernación de Santa Cruz acelera sus planes de prevención ante el riesgo de lluvias intensas y crecidas de ríos previstas para los primeros meses de 2027. El Searpi fortalece su sistema de alerta temprana, ejecutará obras por Bs 3 millones y gestiona otros Bs 17 millones del Gobierno nacional.
Santa Cruz, 21 de agosto de 2026. Ante las proyecciones que advierten sobre un posible fenómeno de El Niño de mayor intensidad, la Gobernación de Santa Cruz decidió aprovechar la época seca para reforzar la prevención y avanzar en obras destinadas a reducir el riesgo de inundaciones y crecidas de ríos.
A través del Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi), el Gobierno Departamental concentra sus esfuerzos en tres frentes: fortalecer el sistema de alerta temprana, ejecutar obras con recursos propios y gestionar financiamiento ante el Gobierno nacional.
“Tenemos esta época seca para poder ejecutar y esperemos que los recursos estén disponibles para poder ejecutar”, señaló el director del Searpi, Diego Jordán, al explicar que el objetivo es adelantar los trabajos antes de que llegue el periodo de lluvias más intensas.
El sistema de alerta tendrá un papel clave
Una de las prioridades es reforzar el Sistema de Alerta Temprana, que actualmente dispone de 22 estaciones meteorológicas e hidrológicas. Estas permiten realizar el seguimiento de variables como precipitaciones, temperatura y crecimiento de los niveles de los ríos.
La información será fundamental para anticipar posibles crecidas y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos extremos durante la próxima temporada de lluvias.
Tres proyectos por Bs 3 millones avanzan en Santa Cruz
La Gobernación también tiene previstos tres proyectos por aproximadamente Bs 3 millones, orientados al mejoramiento de cauces, limpieza, construcción de canales piloto y protección de cuencas.
De acuerdo con Jordán, los trabajos tendrán impacto principalmente en el área metropolitana y en municipios como La Bélgica, Fernández Alonso y Minero.
Las carpetas técnicas se encuentran en proceso de actualización y la Gobernación prevé iniciar los procesos de licitación entre finales de agosto y principios de septiembre.
Otros Bs 17 millones dependen ahora del Gobierno nacional
A las obras departamentales se suman Bs 17 millones gestionados ante el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y Emergencias (Conarade).
Estos recursos están destinados a proyectos de prevención que beneficiarían aproximadamente a 16 municipios del departamento.
Jordán informó que el Searpi ya recibió la resolución del Conarade y una nota del Viceministerio de Defensa Civil que autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas a realizar la transferencia.
“Ya no depende del Gobierno Departamental, ya estaría en cancha de ellos”, explicó el director del Searpi.
Los recursos permitirían ejecutar trabajos de protección y limpieza de cauces, canales piloto y otras obras estructurales y no estructurales en las principales cuencas del departamento, además de intervenciones vinculadas a la cuenca del río Pilcomayo.
Fase VI apunta a una intervención de mayor alcance
El Searpi también trabaja en la gestión de financiamiento para la Fase VI, un proyecto de mayor envergadura cuyo estudio de diseño final ya fue actualizado.
La iniciativa contempla obras en diferentes cuencas de Santa Cruz y tendría alcance en 24 municipios. Actualmente, el Searpi gestiona su financiamiento ante el Viceministerio de Recursos Hídricos y prevé presentar el proyecto para avanzar en su viabilidad.
Febrero aparece como uno de los meses de mayor riesgo
Según las proyecciones técnicas manejadas por el Searpi, las lluvias más intensas y las mayores crecidas de los ríos podrían registrarse a comienzos de 2027, con febrero identificado como uno de los meses que requerirá mayor atención.
“Esas obras serían un alivio para mitigar un poco el tema del fenómeno del Niño o Super Niño que ya está pronosticado para nuestro departamento”, afirmó Jordán.
Con este escenario, la Gobernación busca utilizar los meses de menor precipitación para avanzar en obras, mejorar el monitoreo y fortalecer la respuesta ante emergencias. El objetivo es llegar a la temporada de lluvias con mayor capacidad de prevención y reducir el posible impacto de inundaciones y desbordes en Santa Cruz.

