Hay noches en las que el arte trasciende la contemplación y se convierte en una herramienta capaz de cambiar vidas. Eso ocurrió en Santa Cruz, donde el Banco de Crédito de Bolivia llevó adelante la segunda edición de su Subasta de Arte BCP, una iniciativa que reunió a coleccionistas, artistas y aliados solidarios con un propósito mayor: recaudar fondos para financiar cirugías reconstructivas gratuitas destinadas a niños y jóvenes con labio fisurado y paladar hendido en todo el país.
La velada, desarrollada el pasado 29 de abril en el auditorio de la Green Tower, se realizó en alianza con la Galería de Arte Altamira y benefició directamente a la Fundación Operación Sonrisa Bolivia, organización que durante 26 años ha transformado miles de historias de vida mediante atención médica especializada.

El catálogo, compuesto por obras de destacados artistas plásticos bolivianos, estuvo disponible previamente para el público interesado, permitiendo que cada puja se tradujera en esperanza concreta. Los recursos recaudados fortalecerán los programas quirúrgicos que la fundación desarrolla en distintas regiones del país.
Los números reflejan el impacto: más de 6.250 procedimientos realizados y más de 5.300 pacientes atendidos en Bolivia. Detrás de cada cifra hay historias de superación, familias enteras transformadas y oportunidades renovadas para niños que acceden no solo a una intervención quirúrgica, sino a una atención integral que incluye pediatría, odontología, psicología y terapia del lenguaje.
La alianza entre el BCP y Operación Sonrisa Bolivia se mantiene firme desde 2006, consolidándose como uno de los respaldos más importantes para sostener los programas quirúrgicos anuales en ciudades como Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, La Paz y Sucre.
Para este 2026, la fundación proyecta ejecutar cinco programas quirúrgicos en Santa Cruz y Cochabamba, con la meta de beneficiar a más de 200 pacientes. Una cifra que cobra aún más relevancia al considerar que muchos niños requieren más de una intervención para completar su proceso de recuperación.
Con esta subasta, el BCP reafirma que el arte puede ser mucho más que expresión: puede convertirse en una puerta hacia nuevas oportunidades, demostrando que cuando cultura y solidaridad se encuentran, las sonrisas vuelven a abrirse paso.

