Casa EconomíaBolivia tiene más apoyo para las startups, pero el número de emprendimientos tecnológicos sigue estancado

Bolivia tiene más apoyo para las startups, pero el número de emprendimientos tecnológicos sigue estancado

por Staff AM

El Mapeo TIC Bolivia 2026 registra 154 startups y revela dos grandes obstáculos para su crecimiento: la falta de financiamiento y las dificultades para convertirse en proveedores de grandes empresas. Aunque el ecosistema cuenta con incubadoras, aceleradoras e inversores que no existían en la misma proporción en 2019, casi un tercio de las startups identificadas cambia cada año.

SANTA CRUZ DE LA SIERRA, octubre de 2026. Bolivia amplió su red de apoyo al emprendimiento tecnológico en los últimos siete años, pero ese avance todavía no se traduce en un crecimiento sostenido del número de startups. La falta de capital y la desconexión entre los emprendimientos y las grandes empresas aparecen como dos de los principales obstáculos para que más negocios tecnológicos sobrevivan, consigan clientes y escalen sus operaciones.

Esa es una de las principales conclusiones de la octava edición del Mapeo del Ecosistema de Tecnología Digital en Bolivia (Mapeo TIC Bolivia 2026), un estudio que identifica a 154 startups y analiza las condiciones para su desarrollo, desde el financiamiento hasta las oportunidades comerciales con empresas consolidadas.

El informe fue presentado por Funda-Pró, Fundación Emprender Futuro, Aceleratec —iniciativa de Solydes y la Universidad Privada Boliviana—, BIM Asset Management, Conexión y la Universidad Católica Boliviana. También participaron como entidades invitadas la Cámara Boliviana Fintech, BOCAP, la Cámara Boliviana de Blockchain y Google, a través de GreenCloud.

Más instituciones de apoyo, pero casi el mismo número de startups

La evolución del ecosistema muestra una brecha entre la expansión de las instituciones de apoyo y la capacidad de los emprendimientos para consolidarse. En 2019, cuando se publicó la primera edición del Mapeo TIC Bolivia, el país contaba con tres incubadoras y ningún inversor formal. Siete años después, el estudio registra once incubadoras, tres de ellas de base tecnológica, cuatro aceleradoras y nueve inversores formales.

Sin embargo, el número de startups apenas pasó de 152 en 2019 a 154 en 2026. La estabilidad de esa cifra esconde un movimiento constante: de las 155 startups registradas en 2025, 49 dejaron de operar o no pudieron ser ubicadas, mientras que se incorporaron 48 nuevas. Esto significa que casi un tercio de la base cambia de un año a otro.

El dato plantea una pregunta central para el futuro del sector: ¿por qué un ecosistema con más instituciones de apoyo no consigue que crezca de forma sostenida el número de emprendimientos tecnológicos?

Los resultados apuntan a dos desafíos estructurales: el acceso al financiamiento y la conexión con el mercado.

El acceso al capital sigue siendo una barrera para crecer

La información recopilada entre 73 startups muestra que el 41% no ha captado capital externo y que la mediana de los montos recibidos es de apenas 3.000 dólares.

Además, cinco startups concentran el 63% de los más de 10 millones de dólares reportados en captaciones. Solo nueve emprendimientos, equivalentes al 12,3% de la muestra, han conseguido individualmente entre 10.001 y 100.000 dólares acumulados, un rango asociado al capital semilla y a las primeras rondas de inversión.

La brecha también se observa al comparar a Bolivia con otros países de la región. Según el BID Lab, el país tiene 1,2 startups con inversión de capital de riesgo por cada millón de habitantes, frente a entre siete y 43 en países comparables.

Estas cifras muestran que ampliar las oportunidades de financiamiento temprano continúa siendo una tarea clave para que los emprendimientos puedan desarrollar productos, contratar talento y llegar a nuevos mercados.

Las grandes empresas necesitan tecnología, pero todavía contratan pocas startups

La relación entre los emprendimientos tecnológicos y las empresas consolidadas constituye el segundo gran desafío identificado por el estudio. Por primera vez, el Mapeo TIC preguntó directamente a las compañías qué necesitan de las startups, con el objetivo de entender por qué la oferta tecnológica local no siempre se convierte en una oportunidad comercial.

Entre las 12 empresas entrevistadas, todas pertenecientes al grupo de las 500 más grandes de Bolivia, entre el 44% y el 83% de los desafíos operativos, dependiendo del sector, podría resolverse mediante tecnología.

No obstante, las necesidades de ambas partes todavía no coinciden plenamente. Las empresas buscan proveedores confiables, equipos sólidos, soporte de mayor calidad y soluciones capaces de resolver problemas concretos. Las startups, por su parte, priorizan el acceso a clientes, el marketing, las ventas y la comercialización.

La distancia entre esas expectativas se refleja en otro resultado: dos de cada tres empresas consultadas planean contratar innovación externa durante los próximos seis meses, pero la mitad no tuvo vínculos con ninguna startup en los últimos tres años.

El estudio también identifica factores que dificultan la adopción de tecnología, como la baja exigencia del cliente final, la rotación del personal capacitado, la preferencia por soluciones estandarizadas de las casas matrices y los procedimientos que todavía exigen documentación firmada en papel.

Por ello, el informe sostiene que las dificultades del ecosistema no son exclusivamente técnicas. También dependen de las condiciones comerciales, organizativas y regulatorias que determinan si una solución tecnológica puede llegar a implementarse.

El sector fintech muestra cómo pueden funcionar las alianzas

El ecosistema fintech ofrece una referencia sobre las posibilidades de conexión entre empresas y tecnología. Según un relevamiento de la Cámara Boliviana Fintech, que incluye compañías con trayectoria y no únicamente startups, el 82% de las fintech mantiene alianzas con entidades financieras y el 55% factura más de 100.000 dólares mensuales.

Además, el sector financiero concentra 11 de los 16 vínculos con startups reportados por las empresas entrevistadas en el Mapeo TIC.

Por otra parte, la Cámara Boliviana de Blockchain incorpora por primera vez un mapeo de 30 perfiles vinculados con Bolivia y una observación de las operaciones entre particulares (P2P) con criptomonedas estables o stablecoins.

Según ese seguimiento, entre el 1 y el 27 de septiembre se habrían movilizado 1.314 millones de bolivianos. El informe aclara que esta cifra se infiere del monitoreo de anuncios y no equivale a un registro de transacciones auditadas.

Qué necesitan las startups, las empresas y el Estado para avanzar

A partir de sus hallazgos, el Mapeo TIC Bolivia plantea cuatro líneas de acción para fortalecer el ecosistema tecnológico.

  • Las startups deben ampliar sus equipos, especializarse en las necesidades de industrias concretas y estandarizar sus procesos y servicios de soporte.
  • Las incubadoras y aceleradoras necesitan preparar mejor a los emprendimientos para vender a clientes corporativos y facilitar el acceso al capital semilla.
  • Las empresas pueden impulsar la innovación mediante pilotos pagados, hackatones y oportunidades reales para probar soluciones tecnológicas locales.
  • El Estado puede contribuir con reglas previsibles y una reducción de las exigencias de documentación en papel.

El diagnóstico apunta a que el crecimiento del sector no depende únicamente de crear más emprendimientos o instituciones de apoyo. También requiere que las startups encuentren financiamiento, consigan clientes y puedan demostrar que sus soluciones responden a necesidades empresariales concretas.

El reto para Bolivia es convertir una red de apoyo más amplia en un ecosistema capaz de generar empresas tecnológicas sostenibles, ampliar sus mercados y atraer inversión.

Dónde consultar el estudio

El informe completo del Mapeo TIC Bolivia 2026 está disponible para descarga gratuita en mapeoticbolivia.org.

Sobre Mapeo TIC Bolivia

El Mapeo del Ecosistema de Tecnología Digital en Bolivia es un estudio anual que se realiza desde 2019 para identificar y medir a los principales actores del sector tecnológico del país, entre ellos startups, incubadoras, aceleradoras, inversionistas, universidades, comunidades e instituciones de apoyo.

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