La empresa avícola, fundada en Santa Cruz de la Sierra en 1976, celebró cinco décadas de trayectoria junto a más de 800 invitados. Con presencia en todo el país, más de 500 productos y una cadena de valor que genera alrededor de 30.000 empleos indirectos, Sofía destacó la confianza y las personas que hicieron posible su crecimiento.
Sofía Ltda. celebró sus 50 años de trayectoria con un mensaje que puso en el centro a las personas, la confianza y el compromiso con las familias bolivianas. La conmemoración reunió a más de 800 invitados del ámbito empresarial, institucional y gremial, además de colaboradores, clientes, proveedores y aliados que acompañaron el desarrollo de la compañía durante cinco décadas.
El encuentro se realizó el pasado 5 de octubre en el Centro de Convenciones del Hotel Los Tajibos, en Santa Cruz de la Sierra, y fue una oportunidad para recordar los orígenes de una empresa familiar que nació el 27 de septiembre de 1976, cuando Mario Anglarill Salvatierra y su esposa, Maida Serrate Arredondo, iniciaron un emprendimiento avícola. Cuatro años después, el negocio adoptó el nombre de Sofía, en homenaje a la madre del fundador.
Durante la celebración, Anglarill recordó que el crecimiento de la compañía no puede atribuirse únicamente a sus fundadores, sino también a todas las personas que contribuyeron a construir su historia.
“Sofía nunca fue solamente nuestra. La fueron construyendo miles de personas, cada una desde su lugar, con su trabajo, con su esfuerzo y también con su confianza”, afirmó.
El fundador también agradeció a quienes acompañaron el recorrido de la empresa y contribuyeron a consolidar su trayectoria. “Gracias por acompañarnos, por confiar en nosotros y por ser parte de la historia de Sofía. Estos 50 años también son de ustedes”, expresó.
Una empresa que genera miles de empleos y llega a todo el país
En cinco décadas, Sofía pasó de ser un emprendimiento avícola familiar a una compañía con presencia en todo el territorio nacional. Actualmente, genera más de 3.000 empleos directos y alrededor de 30.000 indirectos a través de su cadena de valor, además de contar con un portafolio de más de 500 productos.
Este crecimiento también estuvo acompañado por la incorporación de estándares internacionales de calidad e inocuidad alimentaria. La empresa cuenta con las certificaciones ISO 9001, vinculada a la gestión de la calidad, e ISO 22000, relacionada con la gestión de la inocuidad alimentaria y sus procesos asociados.
Desde 2024, además, su frigorífico de aves opera bajo la certificación FSSC 22000, uno de los estándares internacionales más exigentes en materia de inocuidad alimentaria.
Estos avances forman parte de la evolución de una compañía que ha ampliado sus operaciones y su alcance nacional, manteniendo como eje de su discurso corporativo la calidad, la confianza y la relación con sus consumidores.
La confianza, el valor que Sofía destaca después de cinco décadas
Durante el aniversario, el gerente general de Sofía, Julio Enrique Anglarill Serrate, puso el foco en las personas que sostienen las operaciones de la compañía: desde los colaboradores que comienzan su jornada de madrugada hasta los productores, transportistas y comerciantes que forman parte de su cadena de valor.
“Los números cuentan solamente una parte de la historia. La otra parte, y la más importante, tiene nombres y rostros”, señaló.
El ejecutivo integra, junto a sus cuatro hermanos, la segunda generación de la familia al frente de la empresa. Al resumir el significado de estos 50 años, identificó la confianza como el principal valor que ha acompañado su desarrollo.
“Una empresa puede tener instalaciones, tecnología, marcas y productos. Pero nada de eso garantiza que una familia nos vuelva a elegir. La confianza se gana. Se construye todos los días”, manifestó.
Su mensaje vinculó la trayectoria empresarial con la importancia de mantener relaciones duraderas con los consumidores y con las personas que participan en las distintas etapas de producción, distribución y comercialización.
Un aniversario que reconoció el camino compartido
La celebración también estuvo dedicada a reconocer a las instituciones, empresas y organizaciones que acompañaron a Sofía y a la familia fundadora a lo largo de su historia. Durante la noche, ambas recibieron distinciones y muestras de afecto en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte al desarrollo del país.
Uno de los momentos destacados fue la presentación de la Orquesta Filarmónica de Santa Cruz, que ofreció una actuación especial en homenaje a los 50 años de la compañía.
La participación tuvo un significado adicional, ya que Sofía acompaña a la orquesta como aliada desde sus inicios y ha respaldado su crecimiento y desarrollo durante una década.
La música reunió así a dos historias vinculadas con Santa Cruz, en una presentación que expresó reconocimiento y gratitud por el camino compartido.
Sofía mira hacia el futuro tras sus primeros 50 años
La conmemoración concluyó con la mirada puesta en los próximos años y el compromiso de continuar construyendo relaciones basadas en la confianza, mientras acompaña a las familias bolivianas en su vida cotidiana.
Desde aquel emprendimiento avícola iniciado por Mario Anglarill Salvatierra y Maida Serrate Arredondo en 1976, Sofía construyó una trayectoria que hoy involucra a miles de trabajadores, proveedores, aliados y consumidores.
A medio siglo de su fundación, la empresa destaca que su historia ya no pertenece únicamente a una familia, sino también a todas las personas que contribuyeron a convertirla en una compañía con presencia nacional.

