Casa EconomíaCarnaval 2026 en Bolivia moverá más de 500 millones de dólares y proyecta un récord económico nacional

Carnaval 2026 en Bolivia moverá más de 500 millones de dólares y proyecta un récord económico nacional

por Staff AM

El Gobierno nacional prevé que el Carnaval 2026 generará un movimiento económico superior a los 500 millones de dólares en todo el país, una cifra que multiplicará ampliamente los ingresos registrados durante la versión 2025 de la festividad.

Desde el Ministerio de Culturas y Turismo se informó que el año pasado el Carnaval alcanzó un movimiento de 1.113 millones de bolivianos, monto que, según las autoridades, representa apenas una fracción de la proyección estimada para la próxima gestión.

Los viceministros de Fomento al Turismo Sostenible y de Culturas y Folklore, Andrés Aramayo y Andrés Zaratti, respectivamente, anticiparon que en 2026 la actividad económica vinculada a la fiesta se incrementará de manera significativa. Ambos precisaron que el cálculo contempla no solo los días centrales de celebración, sino también los meses previos de preparación, periodo en el que se activa una extensa cadena productiva.

Una cadena de valor que se activa meses antes

El Carnaval boliviano no es un evento aislado de calendario: es un proceso que se construye durante gran parte del año. La elaboración de trajes, bordados, máscaras y accesorios moviliza a costureras, artesanos y diseñadores; la organización de comparsas y fraternidades dinamiza a músicos, coreógrafos y productores; mientras que la logística involucra transporte, hotelería, gastronomía y comercio.

Cada celebración reactiva complejos engranajes en los sectores de artesanía, gastronomía, música y turismo, consolidándose como una de las actividades culturales con mayor impacto económico en Bolivia. Para miles de familias, estas fechas representan una oportunidad clave de generación de ingresos.

El peso del Carnaval de Oruro

Uno de los principales motores de este movimiento es el Carnaval de Oruro, que cada año recibe más de 500.000 visitantes. Este evento concentra cerca del 67% del movimiento turístico vinculado al Carnaval y provoca incrementos de hasta el 60% en la actividad de restaurantes, hoteles y comercios en comparación con otras épocas del año.

La magnitud del evento lo convierte en una vitrina internacional del folclore y patrimonio boliviano, fortaleciendo la identidad cultural y proyectando la imagen del país al exterior.

Participación del sector privado y responsabilidad

El sector privado también desempeña un rol relevante en esta dinámica. Productores locales, marcas y empresas se suman con apoyo logístico, promoción y patrocinio a fraternidades, ampliando el alcance de la celebración más allá de las fronteras nacionales.

En este contexto, la cerveza —integrada a las tradiciones sociales bolivianas desde hace casi dos siglos— acompaña los espacios de celebración y encuentro. Su presencia está vinculada a prácticas rituales como la ch’alla, acto de agradecimiento a la Madre Tierra por los frutos recibidos. Históricamente, la chicha cumplía ese rol ceremonial, pero con el paso del tiempo fue sustituida por la cerveza.

Las autoridades y actores del sector enfatizan la importancia de promover un consumo responsable y la adecuada gestión de residuos, subrayando que disfrutar la festividad también implica preservar el entorno y la seguridad colectiva.

Más que fiesta un motor de desarrollo

Lejos de limitarse a la celebración, el Carnaval fortalece economías familiares, impulsa emprendimientos y mantiene vivas las raíces culturales del país. La proyección de más de 500 millones de dólares para 2026 no solo refleja un crecimiento económico, sino también la consolidación de la cultura como eje estratégico de desarrollo.

Cuando Bolivia celebra su Carnaval, no solo reafirma su identidad: activa miles de oportunidades productivas en todo el territorio nacional.

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