Casa EspecialesCuando la arquitectura habla desde el territorio y conquista la Bienal de Santa Cruz

Cuando la arquitectura habla desde el territorio y conquista la Bienal de Santa Cruz

por Staff AM

La arquitectura boliviana vuelve a ponerse en el mapa y esta vez lo hace con fuerza propia. La décima edición de la Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz (BASC) dejó claro que el talento local no solo compite, sino que lidera.

El estudio Sommet S.R.L., con sede en Santa Cruz de la Sierra, se llevó el Gran Premio Nacional gracias al Edificio ecosostenible Quartier Italia, una propuesta que combina innovación, sostenibilidad y una lectura contemporánea del entorno urbano. En paralelo, el Gran Premio Internacional fue para el reconocido estudio peruano Barclay & Crousse, autores del Colegio Franco Peruano, una obra que destaca por su sensibilidad arquitectónica y su integración con el contexto.

El anuncio se realizó durante la clausura de la Bienal, desarrollada en el marco de la Feria Internacional de la Construcción, Arquitectura y Diseño (FICAD), en Fexpocruz. Previamente, los nominados en las diez categorías fueron presentados de manera virtual, mientras un jurado compuesto por 22 especialistas internacionales evaluó cada proyecto según su enfoque y especialidad.

Para Sebastián Fernández de Córdova, fundador y gerente general de Sommet, este reconocimiento “refleja el esfuerzo del equipo que trabajó en el proyecto, poniendo todo de sí para alcanzar la mejor arquitectura posible”. No es la primera vez que la firma logra este nivel: en 2024 ya había obtenido el primer lugar con Casa Mirador, consolidando una trayectoria ascendente dentro del sector.

Desde el Colegio de Arquitectos de Santa Cruz, su presidente Percy Vargas Brittez destacó el alto nivel de las propuestas y subrayó que los proyectos premiados representarán a Bolivia en la Bienal Latinoamericana de Arquitectura en Colombia. “Estos logros nos permiten proyectar la arquitectura boliviana hacia escenarios internacionales y demostrar que estamos a la altura de los grandes debates contemporáneos”, afirmó.

Bajo el concepto “Habitar”, esta edición reunió a 382 participantes de 12 países, una cifra que confirma el posicionamiento de la BASC como una plataforma clave en la región. Así lo remarcó su director, Ernesto Urzagasti, quien aseguró que la bienal no solo crece en número, sino en calidad y diversidad de propuestas, reflejando una arquitectura cada vez más comprometida con su contexto social y ambiental.

Entre los principales reconocimientos, además del Quartier Italia en la categoría nacional de obra construida, destacó Centralidad Rumi Campana en Oruro como mejor proyecto nacional, mientras que el ámbito académico también brilló con propuestas como el Campus Modelo de Investigación Agroindustrial de Villa Tunari y la Cabaña V en talleres de arquitectura.

En el plano internacional, el Colegio Franco Peruano lideró la categoría de obra construida, mientras que el Parque Bicentenario Ayacucho se posicionó como el mejor proyecto. La participación académica también tuvo protagonismo con iniciativas como “Territorios vivos”, enfocada en el diseño sostenible en áreas protegidas.

La BASC 2026 no solo premió obras, sino que confirmó una tendencia clara: la arquitectura de hoy ya no se limita a diseñar espacios, sino que busca transformar realidades, dialogar con su entorno y proponer nuevas formas de habitar el mundo.

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