Bajada: Bolivia y Perú acordaron reestructurar la operación del puerto de Ilo y recuperar una agenda de integración que busca ampliar las opciones comerciales del país hacia el Pacífico, con nuevos corredores desde el occidente y el norte amazónico.
El puerto de Ilo vuelve a ocupar un lugar estratégico en la relación entre Bolivia y Perú. El presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira y su homóloga peruana, Keiko Fujimori, formalizaron un acuerdo para avanzar en la reestructuración operativa de esta infraestructura portuaria peruana, con el objetivo de fortalecer su uso por parte de Bolivia.
Paz dio a conocer los alcances del acuerdo antes de abandonar territorio peruano, donde participó el martes 28 de julio en la ceremonia de posesión de Fujimori, celebrada en Lima.
¿Qué cambia con el nuevo impulso a Ilo?
El plan contempla coordinar la modernización y el uso operativo estratégico de la infraestructura portuaria. La intención es recuperar el papel de Ilo como una alternativa segura para la carga boliviana y reactivar una relación que tiene antecedentes en el Convenio “Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz”, firmado originalmente en 1992 por los entonces presidentes Jaime Paz Zamora y Alberto Fujimori, padres de los actuales mandatarios.
“Un segundo aspecto, el tema de Ilo, como avance y ya generarle un puerto seguro a Bolivia, eso se abandonó y hoy día estamos rearticulando con fuerza con la presidenta Keiko y los intereses tanto públicos como privados”, afirmó Paz Pereira.
El puerto de Ilo está ubicado en el departamento peruano de Moquegua, al sur del país, y representa una de las principales alternativas estratégicas de Bolivia para acceder al océano Pacífico.
Más allá de la infraestructura portuaria, el nuevo entendimiento plantea una agenda de integración regional que busca conectar distintas zonas de Bolivia con los mercados del Pacífico.
Ilo, Guaqui y Chancay forman parte de una nueva ruta de integración
Uno de los ejes contempla que Perú amplíe y modernice Ilo para convertirlo en un polo comercial más competitivo para la carga boliviana. A esto se suma el fortalecimiento del corredor Guaqui–Desaguadero–Puno, pensado para potenciar el intercambio regional hacia el Pacífico.
La estrategia también mira hacia el norte boliviano. El Gobierno plantea impulsar la carretera Cobija–Extrema, una conexión que busca articular Beni y Pando con el megapuerto peruano de Chancay.
“Es muy importante el tema del norte boliviano, que es Beni Pando, con la carretera Cobija-Extrema, que va a conectar hasta Guayaramerín y hacer una línea bioceánica a nivel del norte amazónico”, remarcó Paz Pereira.
La carretera Cobija–Extrema se encuentra en el norte del departamento de Pando y conecta la ciudad de Cobija con la localidad fronteriza de Extrema, en el límite con Perú.
El planteamiento, por tanto, va más allá de recuperar el funcionamiento estratégico de un puerto. La apuesta busca construir una red de conexiones que permita a Bolivia diversificar sus alternativas de salida al Pacífico, fortalecer el comercio exterior y vincular sus regiones con infraestructuras portuarias peruanas como Ilo y Chancay.
Con esta rearticulación, Ilo vuelve a la agenda bilateral como una pieza de una estrategia mayor de integración entre Bolivia y Perú, mientras las nuevas conexiones terrestres apuntan a ampliar las posibilidades comerciales del país desde el occidente hasta el norte amazónico.

