Samsung no solo lidera el mercado de televisores, lo ha hecho de forma ininterrumpida durante dos décadas. Desde 2006, la compañía se mantiene como la marca número uno del mundo, un hito que en 2026 marca su vigésimo año consecutivo en la cima de la industria.
Según datos de la firma de investigación Omdia, en 2025 la tecnológica alcanzó una participación global del 29,1% en ingresos, consolidando su posición en segmentos clave como pantallas premium, formatos ultragrandes y soluciones de última generación.
El liderazgo también se refleja en los televisores de alta gama. En el segmento premium —equipos con precios superiores a los 2.500 dólares— Samsung logró una participación del 54,3%, impulsada por sus líneas Neo QLED, OLED y televisores de estilo de vida. En el rango por encima de los 1.500 dólares, la compañía mantuvo una cuota del 52,2%, reafirmando su dominio en el mercado de mayor valor.
“Cuando los consumidores eligen un televisor, están apostando por una marca en la que confiarán durante años”, afirmó SW Yong, presidente del Negocio de Pantallas Visuales. “Estos 20 años de liderazgo reflejan esa confianza, construida sobre décadas de innovación y excelencia en ingeniería”.
Dos décadas marcando el rumbo de la industria
El camino de Samsung en el mercado de televisores no solo ha sido constante, también ha redefinido la forma en que las personas consumen contenido en casa.
Todo comenzó en 2006 con el icónico modelo Bordeaux, que marcó el inicio de su liderazgo global. A partir de ahí, la compañía impulsó transformaciones clave en la industria:
En 2009, aceleró la transición hacia los televisores LED, estableciendo nuevos estándares en diseño y eficiencia energética.
En 2011, introdujo los Smart TV, cambiando el televisor en un centro de entretenimiento conectado.
En 2015, con The Serif, llevó el diseño a un nuevo nivel dentro del hogar.
En 2017, presentó The Frame, integrando arte y tecnología en un solo dispositivo. Ese mismo año, revolucionó la calidad de imagen con los televisores QLED basados en puntos cuánticos.
En 2018, apostó por la resolución 8K, elevando la experiencia visual con más de 33 millones de píxeles.
Y en 2020, introdujo la tecnología MICRO LED, marcando nuevos estándares en brillo, contraste y precisión de color.
Cada uno de estos avances ha contribuido a definir lo que hoy se entiende como televisores premium.
La apuesta por el futuro ya está en marcha
Lejos de conformarse con su legado, Samsung continúa empujando los límites de la tecnología. Su portafolio actual incluye innovaciones como Micro RGB y la expansión de sus líneas OLED y Neo QLED, enfocadas en ofrecer mejor calidad de imagen, formatos más grandes y experiencias diferenciadas.
Además, la compañía sigue ampliando el acceso a tecnologías como Mini LED, incorporando mejoras en brillo, contraste y precisión en una mayor variedad de tamaños y precios.
La inteligencia artificial también juega un papel clave. Los televisores ahora son capaces de optimizar en tiempo real la imagen, el sonido y la personalización de contenidos, elevando significativamente la experiencia del usuario.
Con 20 años de liderazgo global, Samsung no solo mantiene su posición, sino que continúa marcando el rumbo de una industria en constante evolución.

