Más de 3,1 millones de jóvenes bolivianos enfrentan barreras para acceder a trabajo digno. Gobiernos municipales, emprendedores, universidades y organizaciones sociales fortalecen alianzas para impulsar empleo, autoempleo y emprendimientos verdes con resultados concretos en distintos territorios del país.
El empleo juvenil dejó de ser únicamente un desafío económico para convertirse en una prioridad para el desarrollo local, la cohesión social y la sostenibilidad de los municipios. Con esa visión, representantes de 18 municipios de seis departamentos del país participaron en el encuentro intermunicipal “Todas y todos por el empleo y autoempleo juvenil digno y verde”, impulsado por el Proyecto Fuerza Joven.
Durante tres jornadas de trabajo realizadas del 18 al 20 de junio en Santa Cruz, autoridades municipales, jóvenes emprendedores, redes juveniles, universidades y organizaciones de la sociedad civil analizaron la situación actual del empleo juvenil en Bolivia, compartieron experiencias y definieron acciones conjuntas para ampliar las oportunidades de desarrollo económico para las nuevas generaciones.
La discusión adquiere especial relevancia si se considera que en Bolivia existen más de 3,1 millones de jóvenes entre 14 y 29 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, cerca de dos millones forman parte de la población económicamente activa; sin embargo, apenas uno de cada diez accede a un empleo formal, de acuerdo con cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La mayoría desarrolla actividades en el sector informal o trabaja por cuenta propia en condiciones marcadas por ingresos reducidos, ausencia de beneficios laborales y alta vulnerabilidad social. Esta realidad impacta directamente en la calidad de vida de la juventud, limita su autonomía económica y profundiza problemas sociales que afectan a las comunidades.
Los efectos van más allá del ámbito laboral. La falta de oportunidades genera frustración, ansiedad y baja autoestima entre los jóvenes, además de incrementar las brechas de desigualdad, debilitar el tejido social y favorecer procesos migratorios hacia centros urbanos o incluso hacia otros países.
Para Sarahid Flores, representante del Gobierno Autónomo Guaraní Charagua Iyambae, el debate sobre empleo juvenil es urgente.
“Hablar de empleo es necesario. Muchos jóvenes terminan sus estudios, pero no encuentran oportunidades de trabajo digno, estable y acorde a sus capacidades. Además, los cambios económicos, tecnológicos y sociales exigen nuevas habilidades y oportunidades para que la juventud pueda desarrollarse y aportar a sus comunidades”, afirmó.
En respuesta a esta problemática, jóvenes, emprendedores y representantes de redes juveniles trabajan de manera articulada con gobiernos municipales de Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Pando, Santa Cruz y Tarija, además de instituciones académicas como la Universidad de Los Andes (UNANDES) y organizaciones sociales, para promover políticas públicas que favorezcan la empleabilidad y el emprendimiento sostenible.
Los testimonios muestran que las iniciativas locales ya están generando transformaciones concretas. Maribel Villa, joven madre emprendedora del municipio de Villa Charcas, relató cómo el apoyo recibido fortaleció tanto su emprendimiento apícola como su crecimiento personal.
“El Proyecto Fuerza Joven me ayudó a mí y a muchos jóvenes de mi municipio a crecer como emprendedores. Mi emprendimiento es la producción de miel. Antes era una persona muy tímida, pero con el tiempo fui cambiando. Ahora puedo decir que tengo más confianza y me dedico plenamente a mi emprendimiento”, destacó.
Desde la gestión municipal, los resultados también son visibles. Mirian Silvestre, representante del municipio de Villa Charcas, explicó que el proyecto fortaleció habilidades blandas y capacidades emprendedoras, permitiendo que jóvenes anteriormente alejados de los espacios de participación se conviertan en protagonistas de las decisiones locales.
“Apoyamos con capital semilla a siete jóvenes, cuatro de ellas madres jóvenes, y además logramos la inserción laboral de tres madres jóvenes. Estos resultados reflejan nuestro compromiso con la inclusión, la equidad y el empoderamiento juvenil”, señaló.
La nueva etapa de gestión municipal abre una oportunidad para consolidar estos avances. Desde 2025, Fuerza Joven logró que 155 jóvenes mejoren sus oportunidades de acceso a ingresos dignos mediante emprendimientos, inserción laboral o prácticas profesionales. Además, impulsó la aprobación de tres políticas públicas municipales en Pailón, Camiri y Sacaba, fortaleciendo el marco institucional para el desarrollo juvenil.
Impulsado por Solidar Suiza, el Proyecto Fuerza Joven busca que jóvenes, mujeres y hombres, incluyendo madres jóvenes, accedan a ingresos dignos en equilibrio con el medio ambiente. La iniciativa promueve una visión integral en la que el empleo y el autoempleo se vinculan con otros derechos fundamentales como la educación, la salud y una vida libre de violencia.
El desafío ahora es sostener las alianzas construidas, ampliar las oportunidades para más jóvenes y consolidar modelos de desarrollo local que permitan transformar el talento juvenil en motor de crecimiento económico y social para Bolivia.

