La conversación sobre el futuro económico del país se instaló en La Paz. Con la participación de expertos internacionales, autoridades nacionales, representantes empresariales, gremios y actores de la economía popular, CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— inauguró el taller internacional “Economía para la gente”, un espacio orientado a construir propuestas concretas para fortalecer y formalizar uno de los sectores más dinámicos de Bolivia.
El encuentro, que se desarrolla hasta este 8 de mayo en la sede de CAF en La Paz, forma parte de una agenda regional que busca repensar los mecanismos de inclusión económica y desarrollo productivo en América Latina y el Caribe, en un contexto donde la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos para generar empleo sostenible, ampliar la protección social y abrir nuevas oportunidades.
El taller servirá como base para la elaboración de un Policy Brief y un documento técnico enfocado en economía popular y formalización, integrando aportes de especialistas nacionales e internacionales.

Durante la inauguración, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que el país atraviesa una nueva etapa política y económica, marcada por la necesidad de construir un modelo más conectado con la realidad productiva de la población.
El mandatario sostuvo que la informalidad no puede seguir siendo entendida únicamente desde una mirada restrictiva o burocrática, sino como una expresión de la capacidad económica de millones de bolivianos. En ese marco, planteó la necesidad de desmontar lo que definió como un “Estado tranca”, promoviendo reformas estructurales que impulsen inversión, productividad y consensos nacionales.
En la misma línea, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que Bolivia atraviesa un punto de inflexión y defendió la urgencia de avanzar hacia un modelo basado en estabilidad, seguridad jurídica y apertura económica.
Según explicó, la informalidad responde en muchos casos a sistemas legales y administrativos excesivamente complejos, por lo que el desafío no pasa únicamente por trasladar a millones de personas a esquemas tradicionales de formalización, sino por crear nuevas herramientas apoyadas en tecnología, ciudadanía digital y productividad.
Por su parte, el ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, destacó que el Gobierno trabaja en una nueva planificación estratégica orientada a consolidar un “Estado facilitador”, capaz de generar condiciones reales para el crecimiento del emprendimiento y la economía popular.

Romero señaló que esta visión contempla estabilidad macroeconómica, diversificación productiva, innovación tecnológica, sostenibilidad ambiental y protección social como pilares centrales para una transformación económica inclusiva.
Desde CAF, la representante en Bolivia, Jeannette Sánchez Zurita, remarcó que el objetivo es cambiar la mirada tradicional sobre la informalidad y entender la economía popular como un espacio de enorme potencial productivo y social.
Explicó que el desafío no consiste en diseñar políticas asistencialistas, sino en fortalecer capacidades productivas para que estos sectores mejoren su competitividad y aporten al desarrollo nacional.
Sánchez también destacó que el organismo aporta experiencias internacionales, conocimiento técnico y especialistas de distintos países para enriquecer la discusión sobre acceso a servicios financieros, seguridad social, productividad y normativa laboral.
Como panelista principal del encuentro participa además el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza Yáñez, quien abordará los desafíos estructurales y coyunturales del país, junto con una hoja de ruta orientada a fortalecer la economía popular mediante estabilidad, reglas claras y mayor articulación institucional.
El debate abierto en La Paz deja una señal clara: Bolivia busca repensar su modelo económico desde una perspectiva más inclusiva, apostando por transformar la economía popular en una plataforma real de crecimiento y desarrollo.