La compañía llevó al país su experiencia regional y reunió a representantes empresariales y sociales para analizar cómo cerrar brechas de productividad, fortalecer cadenas de valor y convertir los desafíos ambientales y sociales en oportunidades de desarrollo.
La sostenibilidad dejó de ser una agenda paralela para convertirse en un factor cada vez más vinculado con la productividad, la competitividad y la resiliencia de las empresas. Bajo esa premisa, Alicorp realizó el conversatorio “Sostenibilidad y Creación de Valor Compartido”, un espacio que reunió a representantes del sector empresarial y de organizaciones sociales para analizar los desafíos y oportunidades que existen en Bolivia.
El encuentro contó con la participación de Ian Nightingale, Gerente Corporativo de Desarrollo Sostenible de Alicorp; Lucía Sossa, Directora Ejecutiva de Pacto Global de las Naciones Unidas en Bolivia; Nicole Guerrero, Presidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Bolivia; Noelia Mollinedo, Directora Ejecutiva de la Fundación Creamos Juntos; Misael Alvarez, Country Manager de Alicorp Bolivia; y Cynthia Valencia, Gerente de Asuntos Corporativos de Alicorp en Bolivia.
Uno de los principales planteamientos estuvo relacionado con las brechas que todavía afectan a distintos eslabones de las cadenas de valor. Nightingale explicó que factores como la limitada disponibilidad de herramientas, las capacidades aún en desarrollo de muchos negocios, la infraestructura y la gestión de residuos tienen efectos que van más allá del ámbito social y terminan impactando también en la competitividad empresarial.
Desde esta perspectiva, problemas como una menor productividad o una gestión deficiente de los residuos pueden traducirse en menor calidad, mayores riesgos y cadenas de valor más vulnerables. Abordarlos, por tanto, permite generar valor compartido, al fortalecer simultáneamente el entorno en el que operan las empresas y la capacidad de los negocios para ser más resilientes.
“La sostenibilidad no puede entenderse como una agenda separada del negocio. Crear valor compartido significa conectar el crecimiento de la empresa con el desarrollo de las personas, las comunidades y la cadena de valor, trabajando de manera articulada para generar soluciones que puedan sostenerse y escalar en el tiempo”, señaló Nightingale.
¿Cómo se traduce esta visión en acciones?
En Bolivia, Alicorp señala que esta estrategia se refleja en el trabajo que desarrolla con más de 27.000 clientes minoristas, además de programas de capacitación y asesoría técnica dirigidos a emprendedores, panificadores y negocios gastronómicos.
La compañía también informó que gestionó la donación de más de 326 toneladas de alimentos y productos esenciales a favor del Banco de Alimentos, beneficiando a más de 32.000 personas.
A esto se suma Ecoaliados, iniciativa mediante la cual se recuperaron más de 500 toneladas de aceite vegetal usado, promoviendo prácticas vinculadas con la economía circular y buscando reducir el impacto ambiental asociado a este tipo de residuos.
La discusión también puso sobre la mesa la necesidad de que la sostenibilidad sea abordada desde diferentes sectores. Cynthia Valencia señaló que esta tarea implica escuchar las distintas realidades, desarrollar capacidades y articular esfuerzos frente a desafíos comunes.
En esa misma línea, Lucía Sossa destacó la conexión entre productividad, trabajo decente, innovación y cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por su parte, Nicole Guerrero y Noelia Mollinedo resaltaron el papel de las alianzas entre empresas y organizaciones para complementar conocimientos, ampliar el alcance de los proyectos y dar continuidad a sus resultados.
La sostenibilidad como una tarea compartida
El planteamiento que dejó el encuentro apunta a una conclusión central: los desafíos económicos, sociales y ambientales de Bolivia requieren respuestas que involucren a distintos actores.
Para Alicorp, avanzar en sostenibilidad supone generar espacios de diálogo, aprendizaje y colaboración capaces de fortalecer las cadenas de valor y contribuir al desarrollo de negocios más productivos y resilientes.
Más que separar crecimiento empresarial y sostenibilidad, la propuesta plantea conectarlos para que las soluciones puedan generar beneficios tanto para las empresas como para las personas, las comunidades y el entorno.

