La primera generación de Incubatec powered by Solydes + UPB cerró su recorrido con 14 emprendimientos tecnológicos en la etapa final, después de comenzar con 91 postulaciones y 23 equipos seleccionados. El resultado muestra algo más que el cierre de un programa de incubación: revela cómo nuevas soluciones bolivianas están intentando convertir problemas concretos en productos con posibilidades de llegar al mercado.
Los 14 equipos presentaron sus avances, modelos de negocio y planes de crecimiento ante mentores, empresarios, medios de comunicación y representantes del ecosistema emprendedor. El proceso se desarrolló en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, y alcanzó un 61% de permanencia entre los equipos que iniciaron el programa.
A ese resultado se suma un 92% de satisfacción general de los participantes, de acuerdo con la evaluación del programa.
Durante la incubación, los emprendedores atravesaron distintas etapas, desde la identificación y validación del problema y la idea hasta la construcción del modelo de negocio, el desarrollo del Producto Mínimo Viable (MVP) y la definición de estrategias de Go-To-Market, orientadas a preparar las soluciones para su llegada al mercado.
La tecnología empieza a resolver problemas de más sectores
Los proyectos finalistas trabajan en áreas como SaaS, Edtech, Agrotech, Legaltech, Healthtech y Fintech, una combinación que muestra cómo el emprendimiento tecnológico boliviano está ampliando su campo de acción.
Ya no se trata solamente de crear herramientas para otras empresas tecnológicas. Las propuestas buscan intervenir en sectores como salud, educación, agricultura, servicios legales, comercio, finanzas e inmobiliaria.
En La Paz, MEDICAPITAL (BCP) desarrolla una alternativa para facilitar financiamiento ante emergencias de salud mediante préstamos respaldados por activos bancarios y una red de clínicas aliadas.
ETRA trabaja con PyMEs exportadoras y centraliza requisitos, documentos y seguimiento para reducir retrasos y pérdida de información. PAIRO utiliza Inteligencia Artificial para orientar a estudiantes bachilleres en la elección de carrera y su transición hacia la universidad.
ESGenius aplica Inteligencia Artificial para ayudar a entidades financieras a reducir hasta en 50% el tiempo destinado a elaborar reportes ESG, mientras LIZEN desarrolla una solución de comercio conversacional que permite a micro y pequeños negocios vender mediante WhatsApp con apoyo de un agente de Inteligencia Artificial.
En Santa Cruz, TBAI transforma datos provenientes de estanques piscícolas en información estratégica para optimizar costos, mejorar la toma de decisiones y acelerar la producción.
VeYa desarrolla una plataforma para descubrir planes, entretenimiento y experiencias. NEXOTIERRA propone un SaaS agrícola que centraliza datos de campo para mejorar decisiones y garantizar la trazabilidad de las campañas.
TRACKTOR busca detectar oportunamente pérdidas e ineficiencias en el consumo de combustible de flotas de maquinaria pesada y del parque automotor agropecuario. ALIADOLEGAL ofrece acompañamiento jurídico digital mediante Inteligencia Artificial para MYPEs en Bolivia.
En Cochabamba, LEGADO utiliza Inteligencia Artificial para reducir la carga operativa de profesionales del derecho mediante herramientas para tareas, búsqueda de información y jurisprudencia.
HORIZON desarrolla una plataforma de gestión para agentes y agencias inmobiliarias, con funciones de apoyo mediante IA, mensajería y control cruzado frente a cierres fantasma.
SINCROMED trabaja en el ámbito Healthtech con una plataforma para diagnóstico de pacientes que también digitaliza, automatiza y organiza historias clínicas.
MIND ORGANIZER, por su parte, digitaliza historias clínicas para profesionales de salud mental, incorpora toma de notas mediante resúmenes de conversación y genera recordatorios para pacientes y profesionales.
El salto no termina en una startup
La experiencia de Incubatec también dejó un caso que trasciende a los emprendimientos independientes. Un equipo de innovación del Banco de Crédito BCP desarrolló e incubó un nuevo producto dentro del programa, que fue lanzado en La Paz el pasado 8 de septiembre.
El caso muestra que las metodologías de incubación pueden utilizarse no solamente para crear nuevas empresas, sino también para desarrollar productos dentro de organizaciones consolidadas.
“Cuando se unen la academia, la empresa privada y el ecosistema emprendedor, los resultados transforman realidades”, señaló Viviana Coloma, directora de Aceleratec-Incubatec powered by Solydes + UPB, al agradecer el respaldo de SOBOCE y del Banco de Crédito BCP a esta primera edición.
De una idea al mercado
Incubatec powered by Solydes + UPB nació en 2025 como una iniciativa de la Universidad Privada Boliviana (UPB) y la Fundación Solydes, con una misión concreta: acompañar a quienes están en las primeras etapas de construcción de una empresa tecnológica.
El programa complementa a Aceleratec powered by Solydes + UPB, dirigido a startups que ya cuentan con ventas iniciales. Incubatec se concentra en una etapa anterior, donde el desafío consiste en transformar una idea en una solución validada y construir las bases de un negocio con posibilidades reales de llegar al mercado.
Esa etapa es clave porque una buena idea no necesariamente representa un negocio viable. Antes de crecer, los emprendedores necesitan comprobar que existe un problema

